Desindexar una página es decirle a Google que la retire de su índice para que deje de aparecer en los resultados de búsqueda. La página sigue existiendo en tu web, solo deja de mostrarse en Google. Es un matiz importante, porque es fácil confundir desindexar con borrar y no es lo mismo.
Lo complicado viene a la hora de elegir cómo, porque hay varios métodos y cada situación pide uno distinto, y equivocarte puede dejar la página igual de visible que antes, o peor, bloquear a Google de tal forma que ni siquiera reciba tu orden de retirada.
Aquí te explicamos cómo desindexar una página de Google según tu situación, qué método encaja con cada caso y las buenas prácticas para que la URL no siga saliendo.
Por qué te puede interesar que una página desaparezca de Google
Suena raro querer salir de Google cuando media internet pelea por aparecer, pero hay casos muy concretos donde tener una página fuera del índice te conviene, y bastante.
Contenido duplicado donde dos páginas tuyas compiten por la misma búsqueda y confunden a Google sobre cuál posicionar.
Filtros, resultados de búsqueda interna o etiquetas que generan URLs infinitas y aportan poco.
Entornos de pruebas o staging que se han indexado por error y no deberían ser públicos.
Páginas con contenido caducado o de servicios que ya no ofreces.
Información sensible que se publicó sin querer.
Dejar esas páginas dentro del índice no es neutro, porque Google reparte su rastreo entre todas tus URLs y cada página inútil que mantienes indexada resta atención a las que sí quieres posicionar.
Métodos para desindexar una página según tu caso
No existe un único botón de desindexar, ya que cada método sirve para un objetivo distinto y la elección depende de tu situación, de si la página debe seguir viva para tus visitas y de si corre prisa sacarla de Google.
Antes de aplicar nada, confirma el estado real de la página con la inspección de la URL en Search Console, donde Google te dice si está indexada y si encontró alguna directiva, así no acabas aplicando un método que no hacía falta.
Conviene distinguir dos grupos, porque los métodos directos le ordenan a Google que no indexe la página, mientras que los indirectos hacen que acabe quitándola con el tiempo sin ser una orden de desindexación. El canonical y el 301 entran en este segundo grupo, así que no esperes que funcionen igual de rápido ni igual de seguro que un noindex.
Métele un noindex en el código
La etiqueta meta robots con valor noindex es la forma más directa de pedir la retirada, porque le dice a Google que puede rastrear la página pero que no la muestre en resultados.
Es un método permanente mientras la etiqueta siga ahí y deja la página accesible para tus visitas, así que es la opción por defecto cuando la página debe seguir viva pero fuera de Google. Si usas WordPress, plugins como Rank Math o Yoast lo activan con un clic.
Pide la retirada rápida en Search Console
La herramienta de retirada de URLs de Search Console oculta la página de los resultados en cuestión de horas, con el matiz de que es una medida temporal que dura unos seis meses.
Sirve para apagar el fuego cuando se ha filtrado algo sensible y necesitas que desaparezca ya, pero después tienes que aplicar un método permanente o la URL volverá.
Recurre a un 404 o un 410 si la página ya no existe
Cuando la página ya no tiene sentido y no vas a recuperarla, lo correcto es que el servidor devuelva un código de error, donde el 404 dice que no se encuentra y el 410 dice que se ha eliminado para siempre.
El 410 suele acelerar la desindexación porque le indica a Google que ni se moleste en volver, así que es la vía permanente cuando quieres eliminar la página y no solo esconderla.
Usa un 301 cuando la has movido de sitio
La redirección 301 manda al usuario y a Google de una URL antigua a una nueva, de modo que Google acaba quitando la vieja del índice y traslada parte de su fuerza a la nueva.
Encaja cuando existe una página equivalente que sustituye a la anterior, no cuando solo quieres hacer desaparecer un contenido sin reemplazo, y al ser indirecto tarda más que un noindex.
Pon un canonical para que Google se quede con la buena
La etiqueta canonical le señala a Google cuál es la versión preferente entre varias páginas parecidas, así que no es una orden de desindexación sino una sugerencia.
Google suele hacerle caso y deja de mostrar las variantes, aunque puede ignorarla si detecta diferencias, por lo que funciona para consolidar duplicados, no para retirar una página por completo.
El Disallow del robots.txt merece un aviso aparte, porque no desindexa por sí solo, solo bloquea el rastreo, que es otra cosa. Confiar en él para sacar una página de Google falla más de lo que parece, y cuando se te cruzan varias directivas conviene ordenar bien qué rastrea e indexa Google antes de que el lío vaya a más.
Con esto sobre la mesa, esta tabla te deja comparar los métodos de un vistazo.
Método | Qué hace | Tipo y duración | Cuándo usarlo |
|---|---|---|---|
noindex | Ordena a Google que no muestre la página | Directo, permanente | La página vive pero no debe salir en Google |
Retirada en Search Console | Oculta la URL de forma rápida | Directo, temporal | Urgencias, contenido filtrado |
404 / 410 | Dice que no se encuentra o que se ha eliminado | Directo, permanente | La página ya no existe ni volverá |
301 | Redirige a una URL equivalente | Indirecto, permanente | Has movido el contenido a otra página |
canonical | Señala la versión preferente | Indirecto, no garantizado | Consolidar páginas duplicadas |
Consejos para que la página no vuelva a aparecer en Google
Combinar mal las directivas o esperar resultados imposibles es lo que tumba casi cualquier desindexación, así que estos cuidados te la dejan a la primera.
Deja que Google rastree la página que quieres desindexar
Para que el noindex funcione, Google necesita poder entrar a leer la página, así que no la tapes con un Disallow en el robots.txt. Si bloqueas el rastreo, Google nunca llega a ver el noindex que pusiste dentro y la página puede seguir indexada aunque no la rastree. Deja el acceso libre primero y plantéate el bloqueo solo cuando la URL ya esté fuera del índice.
Quita la URL del sitemap en cuanto la retires
Una página desindexada que sigue apareciendo en tu listado de URLs manda señales contradictorias a Google, porque por un lado le dices que no la quieres y por otro se la ofreces como página importante. Actualiza el sitemap y quita esas URLs en cuanto las retires, así refleja solo lo que sí quieres que Google vea.
Devuelve un 410 o una redirección al borrar la página
Cuando elimines contenido del servidor, hazlo devolviendo el código correcto, un 410 si la página desaparece para siempre o una redirección si tiene reemplazo. Ese código es lo que le dice a Google qué ha pasado y lo que evita que siga mostrando la página mientras tarda en darse cuenta de que ya no está.
Comprueba en Search Console que la desindexación ha funcionado
No des el trabajo por hecho hasta verlo confirmado. Vuelve a la inspección de URL en Search Console y revisa que la página figura como no indexada, así detectas a tiempo si alguna directiva se está pisando con otra en lugar de esperar semanas a que el resultado no llegue. Si algo no cuadra, es el sitio donde antes lo verás.
Ten paciencia, Google tarda en volver a rastrear
La desindexación no ocurre el día que aplicas el método, salvo la retirada exprés de Search Console, porque Google tiene que volver a rastrear la página para detectar el cambio y eso puede llevar días o semanas. Si quieres acelerarlo, crea un sitemap específico con las URLs que quieres sacar y envíalo en Search Console, de forma que las rastree con más frecuencia y las procese antes.
Tener una página fuera del índice de Google no es un castigo, es higiene, porque cuando retiras lo que no aporta concentras el rastreo y la fuerza en las páginas que te traen clientes. Elige el método según el caso y no mezcles directivas que se pisan entre sí.
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